Fuente: clikiSalud.net/

Un reciente estudio ha demostrado que eliminar las restricciones en el “horario de visitas” a las unidades de cuidados intensivos de los hospitales puede mejorar la satisfacción de las familias y el bienestar de los pacientes.

En la actualidad muchos hospitales siguen restringiendo las visitas a los pacientes gravemente enfermos, tanto quién puede visitarlos como en qué momentos. Sin embargo, los resultados del estudio realizado por el doctor Samuel Brown, director del Centro para la Humanización de la Atención Crítica del Centro Médico Intermontañas en Murray, Utah, arrojaron que el tener un “horario de visitas” libre demuestra beneficios para todas las partes involucradas.

“El término ‘horario de visitas’ está obsoleto, dado el número cada vez mayor de evidencias relacionadas con unos amplios beneficios de que las familias tengan un acceso abierto a la unidad de cuidados intensivos”, señaló Brown, autor principal del estudio.

Para llegar a estas conclusiones, en el estudio participaron 103 familiares que visitaron a pacientes en la unidad de cuidados intensivos y 128 enfermeros de la misma. Aproximadamente la mitad de ellos fueron entrevistados antes de la implementación de una política de visitas no restringidas a los pacientes en el centro médico, y la mitad después.

La nueva política consistió en permitir visitantes a cualquier hora, siempre que los pacientes estuvieran de acuerdo y se encontraran suficientemente bien. Antes, la política consistía en que las visitas se restringían a 90 minutos cada mañana y cada tarde.

La política de visitas abiertas aumentó de forma importante la satisfacción con las horas de visita de la unidad de cuidados intensivos y la atmósfera de la sala de espera, encontró el estudio. Los pacientes también percibieron una mayor satisfacción con la política actualizada de visitas, anotaron los investigadores.

“Numerosos estudios han mostrado que unas políticas de visitas más liberales conducen a una mejora en la satisfacción de la familia, los pacientes y los enfermeros, sin representar un riesgo de seguridad”, comentó Brown. “De hecho, los estudios han sugerido que a los pacientes les va mejor, médicamente hablando, cuando sus familias tienen la libertad de acompañarlos durante una estadía en la unidad de cuidados intensivos”, concluyó.