Según Shirley Zeledón Arce, del grupo de apoyo del Calderón Guardia, para servir a Dios orando por los enfermos de los hospitales, hay que tener un llamado. De lo contrario es más difícil.

“Hablar del Señor es un mandato , porque se nos encomendó la ‘gran comisión’, pero en el caso de los hospitales, se necesita algo más que eso, se requiere de un llamado, porque hay que presentar el mensaje a personas que están en un estado muy vulnerable y se debe tener la guía del Espíritu, además de ser muy prudentes”, comentó Shirley Zeledón, a Noti-Asocriip.

Ella apoya el grupo de los miércoles y dijo que la experiencia de visitar enfermos, hablarles de Dios y orar por sanidad, ha sido muy valiosa, por cuanto entre más se ve la “mano” del Señor, más aumenta la fe, tanto del que recibe la sanidad, como del que ministra.

En compañía del equipo de compañeros que acostumbra hacer las visitas al hospital.

Shirley quien creció en un hogar cristiano, pero abrazó el evangelio a los 13 años de edad, valora mucho el hecho de que una persona entregue se vida a Jesucristo muy joven.

“En mi caso yo lo hice así y ahora que tengo tres hijos, uno de los cuales es  adolescente, veo la necesidad de que entre más temprano posible se entreguen al Señor, mejor”, afirma Shirley, que está casada con Eddy Porras, con quien ha procreado a Adrián, Keylor y Eddy.