Ma. Luisa Alfaro: “Disfruto mucho del ayuno y oración de Asocriip”

María Luisa Alfaro, es una persona que durante años ha sido una fiel asistente a los días de ayuno y oración de Asocriip.

Ella afirma que siempre ha disfrutado de este tiempo tan especial, porque es un lapso de fortaleza espiritual, enriquecimiento en la Palabra y un lindo compartir con otras personas de todo el país.

“Me gusta que haya instituciones que todavía creen en el ayuno y la oración, eso es algo que se ha venido perdiendo en las iglesias de Costa Rica, por eso,  cuando me avisan de esta actividad, de una vez separo la fecha para no perdérmela”, dice María Luisa.

Llamado a los hospitales

Luisa, desde hace mucho tiempo comenzó a sentir la necesidad de visitar los hospitales, no solo para presentar el evangelio a los pacientes, sino también con el objetivo de complementarlo con una labor social.

“Mi llamado es especialmente al área de neonatos y embarazadas, yo le ayudo a mujeres recién mejoradas, que no tienen a nadie quien les  cuide  su hijo, mientras ellas tienen que ir a hacer alguna diligencia o ir a su casa a cambiarse, así que para mi no es problema estar una mañana, una tarde o inclusive la noche, lo hago con mucho gusto y aprovecho para testificar de Dios a las personas”, afirma María Luisa.

Ella recuerda que primero ingresaba a los hospitales con un carné de la iglesia local donde asiste y luego con un documento que le entregaron como donadora de sangre.

Pero con el tiempo ya no le pedían identificación porque ya la conocían y así fue como comenzó a visitar el Hospital de Alajuela, el México y el San Juan de Dios.

María Luisa, durante el ayuno el  2018.

Conversión y llamado

Entregó su vida a Jesucristo en una campaña con el evangelista Noel H. Desouza, en el antiguo gimnasio de Alajuela.

Posteriormente sirvió en el área administrativa en la iglesia Milagros de Fe, que pastoreaba el piloto Jorge Robles en San José centro.

Luego se trasladó de nuevo a Alajuela, congregándose en el Centro Cristiano Vida Nueva, donde ha servido por más de 26 años.

Ahí ha colaborado con niños en la Escuela Dominical, en campamentos y con adultos mayores.