Gloria Rodríguez, recuerda aquella época maravillosa en el San Juan de Dios

Doña Gloria Rodríguez González, laboró durante 40 años en el área de enfermería del Hospital San Juan de Dios.

Ella trabajaba en este lugar cuando comenzó a padecer de un problema en la columna. Fue entonces que su madre la animó para que fueran al redondel de Zapote, donde un predicador llamado Yiye Ávila, oraría por los enfermos.

En efecto, Gloria siendo muy joven fue a ese lugar y cuando hicieron el llamado, ella pasó adelante, no sabía para qué, pero lo hizo. Es más, como buena católica que era, creyó que estaba pasando para que le dieran la hostia.

Lo interesante es que Dios la sanó y eso hizo que se acercara al Señor con una fe sobrenatural, dando inicio a un verdadero avivamiento en su vida.

“Inicié en el movimiento carismático durante un año y estando en una actividad en la iglesia de La Soledad, me encontré con un viejo amigo, el doctor Álvaro Jiménez Gamboa, quien dirigía un grupo carismático y estuve apoyándolo durante un tiempo”, recuerda doña Gloria.

Más adelante el Señor la llamó en forma audible, para que abriera grupos de oración. Logró tener primeramente cinco  grupos , iniciando con colaboradoras del   hospital San Juan de Dios y de una iglesia donde ya se había ubicado. Todo eso fue en la década de los ochenta. Muy pronto, esas células crecieron en  diversas lugares.

Cáncer de tiroides

“Para 1982, en el San Juan de Dios me operaron un nódulo que dio positivo, entonces me programaron una segunda intervención que fue una tiroidectomía, pero antes de esa cirugía tuve una experiencia espiritual impresionante donde sentí que alguien sacaba algo de mi garganta. Cuando vino el momento de la operación, el médico ya no encontró nada, me hicieron una biopsia y salió perfecta”, dice doña Gloria.

Y agrega, “eso animó mi fe en forma extraordinaria, de manera que cuando me pidieron que si quería tomar la coordinación de Asocriip en el San Juan de Dios, no lo pensé dos veces. Comenzamos en el comedor de empleados y luego se solicitó el auditorio y ahí inició un mover de Dios extraordinario, como nunca he visto en mi vida”, afirmó nuestra entrevistada.

Una presencia de Dios maravillosa

Asevera que el respaldo del Espíritu Santo fue en tal magnitud, que la gente se levantaba de las sillas de ruedas, había sanidades de enfermedades complejas, milagros en casos de diagnósticos muy serios, tumores desaparecían, personas con cáncer eran sanadas, en fin, fue una verdadera revolución espiritual.

“Nosotros visitábamos los salones a la hora del almuerzo y cuando salíamos del trabajo, ocupábamos nuestro tiempo libre para Dios y Él se glorificaba. Los cultos eran preciosos, la capellanía se levantó en nuestra contra, nos quitaron el auditorio bajo el pretexto de una restauración del lugar, pero después ya no nos lo dieron más. Yo tuve que ir a hablar con el doctor Guido Miranda y nos lo dieron otra vez. Recuerdo que en una ocasión para un aniversario, teníamos como 300 personas en el auditorio y había gente que no podía ingresar por falta de espacio”, enfatiza esta reconocida líder que también llegó a ser secretaria de la junta directiva de Asocriip a nivel nacional.

A doña Gloria le correspondió orar, en uno de los segmentos del último ayuno de Asocriip.

Mujeres sin Fronteras

Pero luego vino el primer embarazo y doña Gloria prefirió bajar la intensidad, renunciando a varias responsabilidades para dedicarse a su bebé. Su esposo también le pidió hacer una pausa. Entonces la coordinación del San Juan, pasó a otras manos.

Pero lo que nunca dejó fue los grupos de intercesión,  su primer ministerio.

Luego vino una inquietud que Dios puso en su corazón, la de trabajar con mujeres agredidas, ministerio al que le puso “Mujeres sin Fronteras”.

Para estos fines dio inicio a una serie de reuniones en el Hotel Costa Rica una vez al mes, llegando a tener hasta 200 mujeres.

Su “bandera” entonces no solo fue en contra de la agresión femenina, sino también ante todo tipo de injusticia intrafamiliar.

Esto la llevó a organizar una marcha para la familia, un clamor a nivel nacional y a aceptar invitaciones de emisoras, canales televisivos, e inclusive a dar charlas en otros países.

A la Asamblea Legislativa

El esfuerzo para sostener las reuniones en el Hotel Costa Rica era muy duro y a veces buena parte de los costos tenía que salir de su propio peculio.

Fue entonces cuando Dios le abrió las puertas en la Asamblea Legislativa, realizando “Mujeres sin Fronteras” durante casi cuatro años, específicamente en el Salón de Beneméritos del primer poder de la República.

Doña Gloria Rodríguez, en la Asamblea Legislativa.

Pero una vez que el Partido Acción Ciudadana (PAC), tomó control del Plenario, las actividades fueron clausuradas y fue entonces, cuando la junta directiva de Asocriip les permitió reunirse en las instalaciones de la Asociación, ubicadas en el centro de San José.

Actualmente doña Gloria Rodríguez, sigue respaldando a Asocriip en todo lo que pueda, al tiempo que continúa su ministerio a favor de las mujeres agredidas.