Berny Gómez / Asociado de Asocriip/

Seguramente el concepto de verdad es uno de los grandes problemas para todo ser humano, cada uno de nosotros cree tener la verdad, de acuerdo a nuestra manera de ver el mundo.

Todas las religiones afirman tener la verdad, los filósofos también y por supuesto los políticos.

Los enemigos del evangelio creen que cuando Pilatos le pregunta a Jesús ¿qué es la verdad?, Jesús no supo responder y expresan que es porque no sabía qué decir. Pero nada más lejos de la realidad, más bien Jesús llegó a definirse como el camino, la verdad y la vida.

Y es que, en este mundo lleno de relatividad, toda verdad se proclama según el cristal en que se mire, del sentimiento que nos domine,  valores que tengamos,  formación académica, cultura etc.

Y si alguien afirma tener la verdad absoluta, le caerán muchos encima para destruir sus argumentos.

Pilato quería saber la verdad, pero su corazón no parecía estar preparado para tenerla, estaba contaminado de prejuicios y a lo mejor del temor de que estuviera al frente de un eventual rey de los judíos, lo cual podría significar la pérdida del poder romano.

Y es que el concepto de verdad, fue uno de los grandes problemas de los filósofos, como Aristóteles, Platón y Descartes, entre otros.

Pero los cristianos, no nos complicamos como lo hicieron estos filósofos tan famosos.

Lo que que si debemos hacer, es pensar ¿cuál es el objetivo de conocer la verdad?, o sea ¿para qué queremos conocer la verdad?

Porque los que hemos tenido una experiencia espiritual con Jesús, entendemos con claridad meridiana, que el conocimiento de esa Verdad que es Dios mismo, nos lleva a la paz y no al conflicto, a la armonía y no a la guerra.

El conocer la Verdad, produce unión familiar y nunca separa familias. La Verdad nos lleva al perdón y no al odio, a la reconciliación y no a la venganza.

La Verdad produce en nuestro corazón la necesidad de perdonar, a pesar de que la cultura del mundo nos enseña otra cosa.

La Verdad nos lleva a la libertad, no al libertinaje. Nos ayuda a liberarnos del pecado y de los flagelos sociales que destruyen las familias, como el licor, las drogas, etc.

La Verdad nos da una mano, para hacer a un lado nuestro egocentrismo, prepotencia y altanería, creyendo que nuestra manera de pensar es la única y no hay espacio para un pensamiento contrario.

La Verdad, contribuye a que seamos humildes y a disfrutar de los logros de manera equilibrada.

La Verdad nos llena de vigor, esperanza y fe, para ver la vida con entusiasmo y no con pesimismo.

La Verdad nos permite tener amor hacia al prójimo, compasión al necesitado y tolerancia hacia los demás. Procurando no juzgar, para no ser juzgados, intentando no murmurar de aquel que ha caído, porque estamos advertidos de que, si alguno piensa estar firme, mire que no caiga.

Sin duda Jesús tenía toda la razón, que Él es el camino, la Verdad y la vida, aunque quizá Pilatos, no estaba capacitado para entenderlo, porque el hombre natural, no entiende las cosas del Espíritu.

“Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” Juan 8: 31.

Berny Gómez Reina,   quien reside en Los Chiles (Alajuela),  es Máster en Enfermería Obstétrico y Materno Infantil.  Está casado con Ruth Bejarano Aguilar  con quien  ha procreado a Berny Daniel y Esther Sofía.