Kendall Molina es parte del grupo de apoyo del Hospital México. El viaja desde Grecia todos los jueves y también los últimos sábados de cada mes para colaborar con este esfuerzo evangelístico.

Don Kendall se vinculó al grupo de Asocriip de este centro hospitalario desde el año 2013, cuando visitaba a su hermano Greivin Molina que estaba internado ahí.

“Yo pasaba por uno de los pasillos y escuché unas alabanzas y llegué al auditorio donde estaba la reunión de Asocriip, pregunté de que se trataba y me agradó la visión, desde entonces me integré y me siento muy satisfecho de colaborar, porque pienso que Asocriip es algo así como un brazo de Dios extendido a los hospitales”, afirmó Kendall.

Nuestro entrevistado expresó que durante los años de estar en el grupo de apoyo, ha visto una gran cantidad de testimonios, al tiempo que con regularidad recibe peticiones de profesionales médicos para algún consejo espiritual o necesidad familiar… y todo eso, gracias a la oportunidad que le da Asocriip de poder ingresar a este nosocomio e interactuar con el personal.

“Para mi no solo es un gozo servir a Dios por medio de este ministerio, sino también un privilegio inmerecido. No podemos negar que es muy duro, porque en el fondo el tema es de una batalla espiritual constante, pero el Señor nos ha respaldado y el grupo es muy unido, cuando alguno está en alguna prueba, todos llevamos la carga de esa persona y de esa forma nos hemos convertido en una verdadera familia”, enfatizó Molina.

Kendall comentó que siempre hay voces negativas que les dicen que por qué arriesgan la vida, si los hospitales están llenos de bacterias y de enfermedades, pero el llamado es tan fuerte que nunca hacen caso de esos comentarios que procuran desanimarlos.