Róger Porras con Laura Umaña, su esposa.

Róger Porras Delgado, colaborador del grupo de oración del Hospital Calderón Guardia, perdió recientemente a su nieto Yael, luego de tenerlo en el Hospital de Niños durante un año y cuatro meses a causa de una leucemia.

Como recordaremos, esta enfermedad es un tipo de cáncer en la sangre que comienza en la médula ósea, el tejido blando que se encuentra en el centro de los huesos, donde se forman las células sanguíneas.

El término leucemia significa sangre blanca. Los glóbulos blancos (leucocitos) son producidos en la médula ósea y el cuerpo los utiliza para combatir infecciones y otras sustancias extrañas. La solución a esta enfermedad es el trasplante de médula ósea.

El pequeño Yael Porras, con uniforme escolar.

“A mi nieto le hicieron el trasplante de médula ósea, parecía que todo había salido bien, pero una bacteria se infiltró, complicando su salud a tal grado que murió. Tanto para mi esposa Laura, como para mi, ha sido muy duro, era nuestro primer y único nieto. Lo disfrutamos durante cinco años y unos meses, pero estas son las cosas que Dios permite y que cuesta entenderlas, porque nadie quiere vivir el dolor de una pérdida de un familiar, menos de un niño”, afirmó don Róger a Noti-Asocriip.

Él siempre permaneció optimista, aun en medio de las dificultades de salud.

Nuestro entrevistado se mostró muy agradecido con el grupo de apoyo del Hospital Calderón Guardia, por todo el respaldo que le dieron, uniéndose en clamor constantemente, esperando este milagro… pero al final no se dio.

“Nosotros nunca dejamos de ir a orar por los enfermos, a pesar de la dura prueba que estábamos pasando, intercedíamos por otros en medio de la situación interna que llevábamos, pero Dios nos daba fortaleza”, dijo Porras.

Acotó, que tras la muerte de su nieto, tan solo unos días después se murió su padre, lo cual agregó más dolor a su situación emocional.

Yael estuvo hospitalizado durante un año y cuatro meses.

“Solo el Señor nos puede haber ayudado a pasar estas pruebas, que todavía están en proceso de sanidad, pero esperamos que paulatinamente Él vaya restaurando nuestro corazón, que quedó muy afectado”, advirtió.

Róger Porras está casado con Laura Umaña y los padres del niño son Wendell Porras y Viviana Mejía, para quienes también el momento que están pasando es traumático, pero  tienen claro que solo se puede llevar con la fuerza que viene del Señor.