Nuestro entrevistado se llama Franklin Chaves Luna, quien labora desde hace 25 años en la Dirección Regional de Servicios de Salud de la zona Huetar Atlántico, de la provincia limonense.

Don Franklin es católico, pero su visión de la vida y de Dios, cambió radicalmente después de haber pasado por el terrible diagnóstico de un cáncer de amígdala, hace unos seis años atrás.

Y es que no solo se le encontró este mal, sino además un tumor debajo de la oreja derecha, por lo que hubo que hacerle dos operaciones.

Una cirugía duró 12 horas y la otra 18, ambas se las realizaron en el hospital Calderón Guardia, después del dictamen realizado en el Tony Facio, de donde lo remitieron a San José.

Después de esa dura prueba, siguió la otra etapa muy dolorosa, donde recibió tres quimioterapias y 33 radioterapias.

Eso le demandó un año y tres meses  de  ausencia laboral, tiempo muy tenso para él y su familia, donde a veces no se tenía claridad si todo saldría bien o no.

Pero fue en esos momentos en que el acercamiento a Dios del seno familiar y la fe en un milagro, los llena de esperanza y el Señor Todopoderoso les dio la victoria al final de la batalla.

“Esa prueba tan dura me cambió mi vida, hoy me siento agradecido con Dios y lo alabo por cada día que amanece. A veces el Cielo nos permite estas pruebas para que uno valore su familia, se queje menos y agradezca más al Señor por el don de la vida”, enfatizó a Noti- Asocriip, don Franklin.

“Yo digo que me realizaron un overhaul completo, porque me hicieron todo tipo de exámenes, que yo jamás me imaginé que me haría en la vida, por eso agradezco a los médicos de la CCSS y también después de lo vivido, defiendo y valoro mucho más a esta institución”, expresó Chaves Luna.

De izquierda a derecha, Carmen Vega, Franklin Chaves, Mattew, Tatiana, Gilliany y Franklin Jr.

Tiempo después, una compañera le habló de Asocriip y con gusto se afilió, ya que piensa que si bien es cierto que todos necesitamos que nos hablen de Dios, cuando se está en una cama hospitalaria, la persona anhela con todo corazón que alguien le de un mensaje de esperanza y ese es el llamado de esta Asociación.

Actualmente a sus 57 años recién cumplidos, sigue practicando ciclismo con un grupo denominado ASOCIMA, que significa “Asociación de Ciclismo Matama”, que dirige Douglas Acosta y cuyo fin es ciclismo  competitivo de jóvenes.

Don Franklin, está casado con doña Carmen Vega Morales, con quien ha procreado a Franklin Junior y Carmen Tatiana.

También agradece a Dios, por el privilegio de tener dos nietos, Gilliany y Mattew.