Ella se llama Blanca Granados Mora, es la secretaria de actas de Asocriip desde hace mucho tiempo, pero lo que pocos conocen, es que cuenta con 38 años de ministerio y actualmente es pastora ordenada del Ministerio Internacional Beraka, con sede en San José, Costa Rica. Iglesia presidida por el pastor Jorge Rodríguez Picado

En el campo profesional, labora desde hace 25 años como asistente técnico del registro de médicos del Hospital San Juan de Dios.

Recuerda que se asoció a Asocriip, muy poco tiempo después de su ingreso a este nosocomio, por cuanto conoció a Óscar Quiñones, un compañero de trabajo, que estaba involucrado en un ministerio musical en colaboración con Asocriip.

Blanca Granados, usando la palabra durante una actividad de Asocriip.

Conversión milagrosa

Blanca viene de una familia muy religiosa, sus padres Trinidad Granados y Flor Mora, eran muy religiosos.

Sucedió que estando don Trinidad (su papá) un poco enfermo, un primo que había abrazado el evangelio llegó a la casa a hablarle de Dios.

El primo era non grato en la familia, por cuanto había dado ese giro al cristianismo.

Pero no pudieron evitar que él le presentara el plan de salvación a don Trinidad, el cual para sorpresa de todos, hizo la confesión de fe y le entregó su vida a Jesús.

Pero por esas cosas de la vida que solo Dios sabe, cuando el primo se despidió, don Trinidad insistió en irlo a dejar afuera, pero tomó la decisión primero de ir al sanitario, con la sorpresa de que de ahí no salió jamás. Murió de inmediato, producto de un paro cardiaco.

Claro, eso hizo que la familia culpara al primo, ya que para ellos don Trinidad murió por haber hecho aquella oración.

Pero más bien fue lo contrario, esa fue la puerta para que el evangelio entrara a la familia Granados.

Tiempo después de que su padre partió con el Señor, Blanca tuvo un sueño con él, donde don Trinidad le decía “Dios quiere que te conviertas al Señor y nos veremos el día de mañana allá en el cielo”.

Esto hizo que Blanca al día siguiente, buscara la iglesia cristiana más cercana de la comunidad de Trinidad de Moravia, donde vivían.

Allí se llevó la sorpresa que cuando ingresó a la Iglesia de Dios del Evangelio Completo pastoreada por Edgar Montero, se encontró con su hermano mayor quien le comentó que unas semanas atrás le había entregado su vida a Cristo.

Ese día Blanca Granados, hizo también su profesión de fe.

Predicando en las calles y buses

Blanca sin saberlo, estaba comenzando un ministerio muy consolidado, que se inició predicando en las calles y en los buses, con gran pasión.

De esa forma,  llevaron a los “caminos” del Señor a muchas personas de la comunidad, incluyendo algunos que estaban involucrados en drogas, dentro de los cuales Dios llamó a varios al ministerio.

Nuestra entrevistada  es madre de Raquel, Gaudi, Yerly y Daniel.